Moví mal las piezas de mi ajedrez, deje mano a mano a su Reina con mi Rey, era tarde para volver atrás, tenia que entender que estuve jugado mal, queda claro que no había salido a ganar. Entonces el momento decisivo comenzó, ella dejando pasar el reloj, pues la Reina jamas se movio, capaz porque era mi turno de jugar, el turno que no me animaba a afrontar
No hay comentarios:
Publicar un comentario